Los Ilusionistas 3 (Now You See Me: Now You Don’t) pertenece a ese tipo de franquicias que uno da por muerta hasta que Hollywood decide resucitarlas sin previo aviso. Nadie la pidió, nadie la esperaba, pero de algún modo está aquí, cerrando una trilogía que convierte la inercia de la industria en un acto de pura persistencia. Dirigida por Ruben Fleischer (Uncharted: Fuera del mapa), la película se sostiene entre el disparate y el placer de volver a ver a su elenco jugar como si todo esto aún importara.

La fórmula es clara: espectáculo, ritmo y un giro final que promete más de lo que entrega. Lo sorprendente es que esa receta haya resistido tres directores diferentes —Louis Leterrier, Jon M. Chu y ahora Ruben Fleischer— sin desmoronarse del todo. Cada uno dejó su marca: Leterrier trajo la grandilocuencia del mago de Las Vegas; Chu, el brillo y una mayor escala; y Fleischer, en esta tercera entrega, la energía despreocupada de quien sabe que esto es ridículo, pero igual se divierte haciéndolo.

Y ahí está el secreto. Fleischer no busca solemnidad ni coherencia, busca ritmo. Dirige a sabiendas que tiene en la mira una comedia de acción, más atento al tempo que a la lógica. En sus manos, la película se siente viva, exagerada y ligera, con esa naturalidad de quien no necesita justificar nada. Es el mismo espíritu que le dio a su Zombieland: personajes conscientes del disparate que habitan, pero encantados de seguir el juego.

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Esta vez, los Cuatro Jinetes originales se cruzan con una nueva generación de ilusionistas, y el relato los reúne para un nuevo espectáculo global. Es una idea simple, casi perezosa, pero efectiva. El duelo entre la vieja magia del truco físico y el ilusionismo digital de pantallas y algoritmos. La película juega con eso sin pretender profundidad, y tal vez por eso funciona. Acepta el artificio y se divierte con él.

El reparto, al menos, parece haber entendido de qué va todo esto. Hay una energía lúdica, un aire de camaradería que atraviesa la película y la mantiene a flote. Rosamund Pike (Descuida, yo te cuido) encarna una villana tan excesiva que roza la parodia, pero la diversión es colectiva. Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Isla Fisher y Dave Franco se mueven con la soltura de quienes ya conocen el truco, mientras las nuevas incorporaciones —Justice Smith (Calabozos y Dragones: Honor entre ladrones), Ariana Greenblat (Amor y Monstruos) y Dominic Sessa (Los que se quedan)— aportan el entusiasmo necesario para que el espectáculo no suene gastado. 

El giro final, inevitable, llega sin sorpresa. Es torpe, bobo, hasta autoparódico, pero funciona porque el encanto nunca estuvo en el truco, sino en la preparación. Lo que sostiene a Los Ilusionistas 3 no es el misterio, sino la puesta en escena. Fleischer entiende eso y dirige como un mago que ya no intenta ocultar el secreto, lo muestra, te invita a verlo y aun así logra entretenerte.

Woody Harrelson as Merrit McKinney, Jesse Eisenberg as Daniel Atlas, Dominic Sessa as Bosco, Dave Franco as Jack Wilder, Justice Smith as Charlie, Isla Fisher as Henley Reeves, and Ariana Greenblatt as June in Now You See Me, Now You Don’t. Photo Credit: Katalin Vermes

Los Ilusionistas 3 no promete nada que no pueda cumplir, y tal vez ahí radique su encanto. Es un espectáculo que abraza su propia ridiculez y la transforma en virtud. Que haya sobrevivido a tres directores y siga siendo divertida es, en sí mismo, otro truco digno de aplauso.

“Los Ilusionistas 3” o “Now You See Me: Now You Don’t” es distribuida por BF Distribution en Sudamérica y Corazón Films en México. Está disponible en cines.